"Venga, yo sé que no es de noche, pero duerma conmigo. Por los buenos días del pasado, duerma conmigo otra vez, por los días que vistos desde acá no podemos reconocer de tan golpeados que están. Acueste ahí al otro lado de la cama sin más compromiso que no cerrarme los ojos, ábralos, yo sé que no es de noche, entienda que las sombras no son necesarias para tenderme a su lado, prefiero verla con buena luz, prefiero verla bien a ver si logro reconocerla cuando estos momentos también se queden lejos. Yo sé que no vale la pena, que no cambia nada, pero quizás sí, y pedirle que se acueste conmigo es el último acto de valentía de un cobarde que aún no ha tenido el primero de esos, venga, sea valiente por los dos, duerma conmigo, o mejor, déjeme dormir con usted."
— Fernando Vanegas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario